viernes, 31 de agosto de 2012

C'est fini.




"Si no somos nadie....Nadie va a encontrar"
La indiferencia, esa sútil forma de destrucción. En ocasiones...el ego prefiere el odio a la frialdad de una mirada sin emoción, carente de sentimiento. 
No obstante, es un sentimiento más sencillo de fingir, que de sentir.
Es muy fácil gritarle el mundo lo poco que te importa algo, pero por dentro ese mismo es el grito de la añoranza, del anhelo.
La indiferencia, a fin de cuentas, es un escudo. Un muro....una aparente fortaleza donde sentirnos seguros.
Nos protege de lo exterior...pero nos deja vulnerables ante nosotros mismos, nos hace quemarnos en nuestros propios sentimientos mientras  nos impide pedir ayuda.